Calidad de vida en Norte de Santander.
- Zambrano Asesores y Consultores SAS

- hace 4 días
- 1 Min. de lectura

La Encuesta de Calidad de Vida 2025 confirma una tensión central en el caso de Norte de Santander: mejoras significativas en cobertura de servicios básicos coexisten con deterioro en las variables de bienestar material y con una fuerte fractura urbano–rural. El departamento supera al promedio nacional en alcantarillado (82,1 % vs 76,1 %), en cobertura de recolección de basura (87,3 % vs 84,0 %) y en acceso a internet (79,5 % vs 73,9 %), pero queda por debajo en gas natural, acueducto y en el componente subjetivo de ingresos.
La lectura por dimensiones revela un déficit habitacional cualitativo de 25,5 % —6,2 puntos por encima del promedio nacional— y una proporción de hogares cuyos ingresos no alcanzan para los gastos mínimos del 39,8 %, muy por encima del 31,3 % nacional. La brecha urbano–rural del departamento es estructural: en el área rural, 74,8 % de los hogares presenta déficit habitacional, el acueducto cubre sólo 36,1 % y el alcantarillado apenas 18,9 %.
La evidencia sugiere que la reducción del IPM observada entre 2018 y 2025 responde, en buena medida, a una expansión de cobertura de redes y programas, pero no a una transformación del núcleo productivo y habitacional. Norte de Santander presenta varias señales clásicas de trampa de pobreza estructural: informalidad, déficit cualitativo de vivienda, dualidad urbano–rural y servicios que llegan al hogar pero no transforman sus condiciones materiales.







Comentarios